

adsSarejo sadnuforp ed onot luza omoc le ram osnetni y ednarg euq eesop adiv aiporp y se ejavlas omoc nu ergit a sayar euq erroc erbil rop al avles edrev ahcna y negriv noc selobrá somisítla euq nareicerap racot le oleic nis sebun euqrop se onarev ne al ayalp ed senoicacav al anera artne ne sim sotapaz ed oreuc orgen omoc is es eseibuh odameuq a ogeuf otnel ed esé euq ecan ne sal salev ed arec euqrop necid euq sal ed obec narud sonem y euq al dadinredom eart soibmac sodot setnerefid ne seroloc sergela nu osayap ol se es enopus noc us ziran ednarg y ajor anu anaznam nis onasug yum arudam euq evris arap atrat ed onzarud a al adneireads


dududuPreguntar por qué no sirve, sería como dudar que uno elevado a cualquier número sigue siendo eso, un simple uno o como mirar al cielo y ver árboles rojizos en pleno otoño aéreo, luego me doy cuenta que no te importa, que podría dar lo mismo si no me hablaras a si nos hubiésemos conocido ayer, y pienso que es un problema que ya no hable con Vicky porque podría reclamarle que en parte es su culpa aunque eso no viene a cuenta si es algo aparte, algo que siempre se me escapa de las manos como las letras cuando escribo y mi cabeza no dirige lo que hago y suelto palabras sin conexión y podududu


cuantas yPreguntar por qué no sirve, sería como dudar que uno elevado a cualquier número sigue siendo eso, un simple uno o como mirar al cielo y ver árboles rojizos en pleno otoño aéreo, luego me doy cuenta que no te importa, que podría dar lo mismo si no me hablaras a si nos hubiésemos conocido ayer, y pienso que es un problema que ya no hable con Vicky porque podría reclamarle que en parte es su culpa aunque eso no viene a cuenta si es algo aparte, algo que siempre se me escapa de las manos como las letras cuando escribo y mi cabeza no dirige lo que hago y suelto palabras sin conexión y pocuantas y


Secamente dijiste noSecamente dijiste no, acto seguido golpeaste la mesa con tu puño y cayeron graciosamente las cenizas junto con el cenicero de piedra y los vasos con su contenido. Los que estaban cerca voltearon, tus compañeros se levantaron mas tú ya te habías marchado. Caminando derecho llegaste a la avenida frente a la extensa arboleda teñida de ocre, el viento venía raudo, húmedo, y las nubes amenazaban con lluvia, sin embargo, el cielo claro de un azul (o celeste) turquesa prevalecía y eso era lo importante de modo que seguiste. Esa tarde no había mucha gente como de costumbre y te pareció extraSecamente dijiste no
Eres muy bienvenida.
Un abrazo
--
Noticias La actualidad de dA en español y muchos artículos de interés
--
Toute une vie de lutte et de travail soutenue sans fléchir~
Previous PageNext Page